Hacienda mantiene para el presente ejercicio la garantía del pago de las nóminas y el gasto corriente universitarios que el consejero Juan Carlos Moragues aseguró —y cumplió— para el ejercicio de 2013, pero poco más. A la salida de la reunión mantenida con Moragues y la consejera de Educación, María José Català, el rector de la Jaume I y presidente de la conferencia de rectores de las universidades públicas, Vicent Climent, expresaba la decepción que suponía para el colectivo no haber obtenido de la Generalitat el compromiso del pago, en este ejercicio, de una parte sustancial de la deuda reciente, fijada en 218 millones de euros.
Según Climent, los rectores valoran de manera positiva el compromiso de Moragues de cumplir “en tiempo y forma” con la subvención ordinaria a las universidades durante este año, pero lamentan que no se haya comprometido a atender el pago de la deuda en el primer trimestre del año. De hecho, un comunicado de la Consejería de Hacienda reflejaba una cautela notable al respecto. “A lo largo del encuentro se ha acordado”, decía, “trabajar de forma coordinada y en sintonía, en un escenario de estabilidad, normalidad y regularidad para afrontar el calendario de pagos mensual con las universidades para que éstas puedan hacer frente al gasto corriente”. O sea, de momento, ninguna alegría. Antes de entrar en la reunión, los rectores esperaban el pago de buena parte de la deuda a corto plazo, si no toda, y también confiaban en que este compromiso se adoptara este trimestre.
Durante la reunión, mantenida en la sede de la Consejería de Hacienda, Moragues anunció a los rectores que “la Generalitat esperará a que se pueda destinar parte del dinero sobrante del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para liquidarla, pero que ello no se sabrá hasta el mes de septiembre”. Así lo reflejaban los rectores en un comunicado a última hora de la tarde. Es decir, un pago en el aire que se produciría para ellos tarde, en el tercer trimestre y solo si sobra dinero. El año pasado, Moragues pudo pagar 61 millones más entre junio y diciembre, aparte de los 668,4 de la subvención ordinaria presupuestada, y redujo con ello una pequeña parte de la deuda reciente.
Además, Hacienda informaba de que asumió deudas de las universidades con sus proveedores por valor de 9,7 millones a través del primer tramo del Plan de Pago a Proveedores de 2013. A pesar de ello, la Universitat de València tuvo que reclamar ante el Tribunal Superior de Justicia la satisfacción de los intereses de deuda abonados por no haber podido pagar a empresas proveedoras a tiempo, con los fondos propios de la universidad.
Por otro lado, Hacienda sigue reconociendo la millonaria deuda antigua, contraída con anterioridad a 2008 con las universidades, pero no está en condiciones de reducirla. Si dará continuidad a la Comisión de Seguimiento de la Financiación de las universidades, creada el pasado ejercicio, en la que se abordará la reducción de ambas deudas